Los finales siempre duelen. Pero él se merecía (como mínimo) esto.
Hoy no es un buen día. Perdonad mi melancolía inexplicable. Los recuerdos me abordan y el hecho de no ser capaz de expresar de ninguna manera lo que siento resulta realmente frustrante.
Al final adjunto mi lista de reproducción, para que comprobéis mi estado de ánimo.
"Y cuesta aceptarlo, siempre cuesta. Pero hay que hacerlo. Todos sabemos que nada es para siempre, ni siquiera el amor, el odio, la amistad... Nada. Cuando tantas veces nos dijimos que esto sería para siempre, ambos sabíamos perfectamente que estábamos mintiendo. Pero era una hermosa mentira, algo bello en lo que creer.
Y aquí estoy, extremadamente celosa, pensando que estás con ella, que llevas con ella desde hace ya bastante tiempo, que ya pasas de mí. Es justo. Creo que yo misma me lo he buscado por no saber aprovecharte cuando te tuve, cuando sí fuiste totalmente mío. Suspiro en mi asfixiante soledad.
Sé que se ha terminado. Y sé que tú también lo sabes. Demasiadas barreras invisibles que nosotros mismo creamos nos impiden amarnos o estar juntos simplemente. Ninguno de los dos queremos sentirnos culpables por hacer lo que nos piden el cuerpo y el alma. Nos necesitamos inevitablemente, pero ahora habrá que acostumbrarse a no existir el uno para el otro. ¿Y qué se ha terminado exactamente? Pues no lo sé, y sé que tú tampoco. ¿Qué hemos sido? ¿Amigos? ¿Amantes? Egoístas. Eso hemos sido, sí señor. Pero no me arrepiento. Los momentos contigo han sido el mejor acto egoísta de mi vida. Me equivocaría otra vez, como dice Fito. Pero no habrá otra vez para nosotros. Ya no. Solíamos decir que no era nuestro momento. Pero es que ¿cuándo lo fue? Nunca. Lo nuestro era imposible y lo sabíamos, lo afrontamos como pudimos mientras duró, intentando no pensar, convenciéndonos a nosotros mismos de que algo así no podía ser tan malo. Pero ya ves, son cosas que pasan y aquí estamos. Tú sin mí y yo sin ti.
No me hables de ser amigos, sabes que es imposible. Durante mucho tiempo lo hemos intentado y no ha dado resultado. Sabes que es algo que es superior a nosotros. Por eso ahora, cuando nos veamos de nuevo, seguramente habrá más gente por medio. No seremos capaces de mirarnos a los ojos sin que nos sacuda un sentimiento de reproche que nos pregunta <<¿Por qué?>>. Apenas nos rozaremos, sólo y estrictamente lo necesario. Todo cambiará. No nos deberemos permitir ni un sólo segundo a solas.
Y, después de todo, se supone que no debería ser tan difícil. Tú sabes lo que sientes y yo también sé lo que siento. Pero ni yo soy capaz de soportar el hecho de compartirte con otra persona ni tu puedes soportar el hecho de compartirme con otro. Pero los amamos, a nuestra manera, inevitablemente les amamos. Se lo merecen. Se lo merecen casi todo lo mejor por nuestra parte y debemos dárselo. Por eso nos duele tanto estar juntos. Por eso las ataduras de la razón y la conciencia han dejado huellas imborrables en las muñecas y los tobillos de nuestras almas y nuestros corazones.
Aún así, amigo mío, entiendo que quizás esto ha llegado demasiado lejos. Entiendo que quieras rehacer tu camino. Tú sin mí. Te entiendo. Pero ¿entiendes que me duela? Es horrible ser capaz de amar a dos personas, puesto que el hecho de escoger se hace extremadamente doloroso. Así pues, dejemos que el destino siga su curso y asumamos en silencio que sigue sin ser nuestro momento y que nunca lo será. Aún así, gracias, amigo y compañero, por tantos momentos mágicos a tu lado. Debes saber que siempre te quise y que, aunque mi corazón sangre hoy por mi dolor, sonreirá mañana por tu felicidad."
-FIN-
LISTA DE REPRODUCCIÓN:
1. No regrets - Robbie Williams
2. She's the one - Robbie Williams
3. Like you'll never see me again - Alicia Keys
4. Lo ves (piano y voz) - Alejandro Sanz
5. Luz sin gravedad - Belinda
6. Goodbye, my lover - James Blunt
7. Shape of my heart - Backstreet Boys
8. You make it real - James Morrison
9. I'm with you - Avril Lavigne
10. A new day has come - Celine Dion
11. Yellow - Coldplay
12. Too little, too late - JoJo
13. Gotta find you - Joe Jonas
14. Inconsolable - Backstreet Boys
15. Devuélveme la vida - Antonio Orozco y Malú
16. Apologize - Timbaland feat One Republic
17. All Good Things (come to an end) - Nelly Furtado
18. Ojalá pudiera borrarte - Maná
19. Elephant Love Medley - B.S.O. de Moulin Rouge
20. Far away - Nickelback
21. You give me something - James Morrison
22. Walking away - Craig David con Álex Ubago
23. Pétalos marchitos - David Demaría con Antonio Orozco
24. Wonderwall - Oasis
25. Bed of Roses - Bon Jovi
26. La frase tonta de la semana - La 5ª Estación con Álex Ubago
27. Footprints in the sand - Leona Lewis
28. Don't wanna miss a thing - Aerosmith
sábado, 7 de agosto de 2010
Novedades.
Bien, como ya me voy familiarizando con el entorno de blogger, he decidido hacer algunos cambios en el blog. Como veis he cambiado el fondo, la gama de colores, he añadido algunas imágenes, he aportado alguna información adicional sobre mí misma (como mis libros y música favoritos) y estoy ideando cómo añadir algo de música.
Además de hacer todo esto, he creado un nuevo blog. En él iré relatando por capítulos una historia que, si sale bien, espero poder presentar a algún concurso de Literatura. ¿Quién sabe? Hay muchos caminos que tomar.
Actualmente, estoy (para variar) algo liada y agobiada. Septiembre se acerca y, con él, los exámenes. Estoy preparando ahora mismo Estadística, que es la representación misma del infierno en forma de números y problemas, pero espero conseguirlo. =)
A pesa de ello, intentaré ir actualizando ambos blogs. Probablemente este sea actualizado más a menudo que el nuevo blog. ¿Por qué? Pues porque en el otro blog, lo que estoy desarrollando es una historia y ello requiere inspiración y cierto orden para ir atando cabos. Por lo tanto, actualizaré, quizás, cada mes el nuevo blog. Por cierto, no os he dado la dirección. Es la siguiente: http://masalladeundeseo.blogspot.com/
Espero, pues, que los disfrutéis los dos.
Un saludo.
Aleda.
PD: Llevo todo el día con esta canción sonando en mis oídos inconscientemente:
Me recuerda a Sergio... =P
Además de hacer todo esto, he creado un nuevo blog. En él iré relatando por capítulos una historia que, si sale bien, espero poder presentar a algún concurso de Literatura. ¿Quién sabe? Hay muchos caminos que tomar.
Actualmente, estoy (para variar) algo liada y agobiada. Septiembre se acerca y, con él, los exámenes. Estoy preparando ahora mismo Estadística, que es la representación misma del infierno en forma de números y problemas, pero espero conseguirlo. =)
A pesa de ello, intentaré ir actualizando ambos blogs. Probablemente este sea actualizado más a menudo que el nuevo blog. ¿Por qué? Pues porque en el otro blog, lo que estoy desarrollando es una historia y ello requiere inspiración y cierto orden para ir atando cabos. Por lo tanto, actualizaré, quizás, cada mes el nuevo blog. Por cierto, no os he dado la dirección. Es la siguiente: http://masalladeundeseo.blogspot.com/
Espero, pues, que los disfrutéis los dos.
Un saludo.
Aleda.
PD: Llevo todo el día con esta canción sonando en mis oídos inconscientemente:
Me recuerda a Sergio... =P
miércoles, 4 de agosto de 2010
El desconocido del tren.
02/08/2010
Sonreí para mí. Pensaba que los chicos así no existían, pero ahí está, sentado frente a mí. ¿Y cómo es él? Pelo oscuro, algo largo; la piel clara y sus ojos son de un tono verdeazulado que resulta muy sugerente. De vez en cuando, oculta sus bello rostro tras unas oscuras gafas de sol, lo cual me intimida porque no sé si me pilla mirándolo o no. Sus labios son levemente carnosos y sonrosados, muy apetecibles. Su perilla y barbita de dos o tres días, le da un toque interesante, muy interesante. Me encanta.
Lleva un mp4 de color turquesa metálico que, supongo, deleitará sus oídos con alguna música que desconozco. Su pie se mueve de vez en cuando golpeando el suelo, al son de su música. Se recuesta en su asiento. Suspiro. Está muy cerca, pero le siento tan lejano como una estrella.
Me gusta su pelo, sus manos. Me pone nerviosa tenerlo ahí, enfrente, tan cerca. ¡Ay! Miro disimuladamente, como echando un vistazo circular al vagón. Levanta la vista, me mira. Me atrae con la fuerza de un imán. ¡Qué ojos tan preciosos, por Dios! Me encantan. Parece un gato (y eso que los gatos no me gustan). No puedo. No aguanto tenerlo ahí, prácticamente al lado, tan cerca. Siento como el instinto ansía lanzarse hacia él, mientras las ataduras de la razón se le clavan hasta hacerle daño.
¿Cómo será su voz? Me muerdo e labio inferior, preocupada. ¿Será posible que me pueda atraer tanto un desconocido? Y tiene una sonrisa magnífica, preciosa, radiante, aunque pequeña. Pero me gusta. Parece tan simple... Si me hubiese encontrado a este chico de fiesta, hubiese ido a por él desesperadamente. O al menos eso creo.
NOTA: Acabo de descubrir que su supuesto mp4 es en realidad un móvil. ¬¬'' Soy un desastre.
En fin, me voy a centrar en la música de mis oídos y en la lectura que estaba realizando antes de sentir la imperiosa necesidad de plasmar esto sobre el papel.
Al fin y al cabo, él es sólo un desconocido, y así seguirá siendo.
Sonreí para mí. Pensaba que los chicos así no existían, pero ahí está, sentado frente a mí. ¿Y cómo es él? Pelo oscuro, algo largo; la piel clara y sus ojos son de un tono verdeazulado que resulta muy sugerente. De vez en cuando, oculta sus bello rostro tras unas oscuras gafas de sol, lo cual me intimida porque no sé si me pilla mirándolo o no. Sus labios son levemente carnosos y sonrosados, muy apetecibles. Su perilla y barbita de dos o tres días, le da un toque interesante, muy interesante. Me encanta.
Lleva un mp4 de color turquesa metálico que, supongo, deleitará sus oídos con alguna música que desconozco. Su pie se mueve de vez en cuando golpeando el suelo, al son de su música. Se recuesta en su asiento. Suspiro. Está muy cerca, pero le siento tan lejano como una estrella.
Me gusta su pelo, sus manos. Me pone nerviosa tenerlo ahí, enfrente, tan cerca. ¡Ay! Miro disimuladamente, como echando un vistazo circular al vagón. Levanta la vista, me mira. Me atrae con la fuerza de un imán. ¡Qué ojos tan preciosos, por Dios! Me encantan. Parece un gato (y eso que los gatos no me gustan). No puedo. No aguanto tenerlo ahí, prácticamente al lado, tan cerca. Siento como el instinto ansía lanzarse hacia él, mientras las ataduras de la razón se le clavan hasta hacerle daño.
¿Cómo será su voz? Me muerdo e labio inferior, preocupada. ¿Será posible que me pueda atraer tanto un desconocido? Y tiene una sonrisa magnífica, preciosa, radiante, aunque pequeña. Pero me gusta. Parece tan simple... Si me hubiese encontrado a este chico de fiesta, hubiese ido a por él desesperadamente. O al menos eso creo.
NOTA: Acabo de descubrir que su supuesto mp4 es en realidad un móvil. ¬¬'' Soy un desastre.
En fin, me voy a centrar en la música de mis oídos y en la lectura que estaba realizando antes de sentir la imperiosa necesidad de plasmar esto sobre el papel.
Al fin y al cabo, él es sólo un desconocido, y así seguirá siendo.
La novia cadáver.
01/08/2010
Hay historias que estremecen cada fibra de nuestro ser, que nos mueven algo dentro.
A mí, hoy, me ha estremecido de esta manera la historia de "La novia cadáver". Es una historia divertida, preciosa, pero sobre todo me resulta muy triste. ¿Por qué? Pues no sé explicarlo así, concretamente. Supongo que es porque me hace plantearme muchas cosas como, por ejemplo, si yo sería capaz de ser una novia cadáver. En serio, me lo planteo. Si yo estuviese enamorada y mi propio novio me matase, sería algo que, incluso estando muerta, destrozaría mi corazón día tras día. El hecho de no sentirme amada, de que mi amor me asesinase, de tener que cargar toda la eternidad con un vestido de novia, de verme esperando tanto tiempo un momento que no va a llegar... Son cosas que me destrozarían psicológicamente. Sé que no podría soportarlo. Pero aún peor y más desesperante me parece la siguiente cuestión: ¿cómo acabar con tanto sufrimiento si ya estoy muerta? Díganme que no es horrible y desesperante.
En cierto modo me gusta la personalidad de la novia cadáver. Puede que incluso la admire. ¿Y por qué?, se preguntarán ustedes. Pues miren, porque sí. Porque, a pesar de estar tan sola, ella sonríe; porque, a pesar de sentirse engañada, ella perdona; pero, sobre todo, porque, a pesar de que ama a Víctor, lo deja ir. Se me han saltado las lágrimas en ese momento de la película. ¡Qué fuerza!¡Qué amor tan grande debía profesarle para poder hacer eso! Si me pongo en su situación (en la de Emily), me desespero. Porque volver a aceptar que tendré que seguir toda la eternidad sola después de haber encontrado por fin un nuevo amor, me resulta imposible, inconcebible. Yo, personalmente, no sería capaz.
Pero, parece ser que ella (al final, tras su sacrificio) es liberada. ¿Qué significa "liberada"?. Espero que sea un estado inmaterial desde el que no sienta nada, porque sino, pobre Emily.
Hay historias que estremecen cada fibra de nuestro ser, que nos mueven algo dentro.
A mí, hoy, me ha estremecido de esta manera la historia de "La novia cadáver". Es una historia divertida, preciosa, pero sobre todo me resulta muy triste. ¿Por qué? Pues no sé explicarlo así, concretamente. Supongo que es porque me hace plantearme muchas cosas como, por ejemplo, si yo sería capaz de ser una novia cadáver. En serio, me lo planteo. Si yo estuviese enamorada y mi propio novio me matase, sería algo que, incluso estando muerta, destrozaría mi corazón día tras día. El hecho de no sentirme amada, de que mi amor me asesinase, de tener que cargar toda la eternidad con un vestido de novia, de verme esperando tanto tiempo un momento que no va a llegar... Son cosas que me destrozarían psicológicamente. Sé que no podría soportarlo. Pero aún peor y más desesperante me parece la siguiente cuestión: ¿cómo acabar con tanto sufrimiento si ya estoy muerta? Díganme que no es horrible y desesperante.
En cierto modo me gusta la personalidad de la novia cadáver. Puede que incluso la admire. ¿Y por qué?, se preguntarán ustedes. Pues miren, porque sí. Porque, a pesar de estar tan sola, ella sonríe; porque, a pesar de sentirse engañada, ella perdona; pero, sobre todo, porque, a pesar de que ama a Víctor, lo deja ir. Se me han saltado las lágrimas en ese momento de la película. ¡Qué fuerza!¡Qué amor tan grande debía profesarle para poder hacer eso! Si me pongo en su situación (en la de Emily), me desespero. Porque volver a aceptar que tendré que seguir toda la eternidad sola después de haber encontrado por fin un nuevo amor, me resulta imposible, inconcebible. Yo, personalmente, no sería capaz.
Pero, parece ser que ella (al final, tras su sacrificio) es liberada. ¿Qué significa "liberada"?. Espero que sea un estado inmaterial desde el que no sienta nada, porque sino, pobre Emily.
Sergio.
19/07/2010
Me siento vacía, de repente. Me falta algo, algo muy importante. Me faltas tú. Me siento muy sola.
A veces, creo que te sobrevaloro, pero es que sigo sin entender cómo una persona tan maravillosa quiere estar conmigo. No soy nada y, aún así, estás aquí, conmigo. Ahora mismo me inunda la angustia de no poder abrazarte, besarte o, simplemente, estar a tu lado.
Me haces sentir tantas cosas que creo que me voy a volver loca cualquier día. Pero es que cada segundo contigo es mi mayor regalo, cada sonrisa que dibujas en mis labios es un tesoro y cada brillo que provocas en mis ojos es un rayo de luz, cálido, hermoso, envolvente.
Y tantas veces me pregunto "¿Sentirá lo mismo que yo?" y tú mismo, como si pudieras escuchar mi silenciosa pregunta, me contestas. Y nunca lo haces con palabras, sino con hechos, con gestos, con miradas, con sonrisas. Pero cuando me miraste de esa manera tan intensa y me preguntaste "¿Qué haría yo sin ti?", encontré de repente tanto amor en tus ojos que sentía que me envolvía como una ola en el mar. Descrubría en tus ojos tal emoción, tal cariño, que sentía ganas de pegarme a mí misma por iditoa, por haber dudado un sólo segundo de tu amor. ¡Qué imbéciles llegamos a ser! No pude hacer otra cosa que besarte.
No sé durante cuánto tiempo más vamos a aguantarnos, pero ahora mismo mi habitación ya no huele a mí, sino a ti. ¿Y sabes qué? Que un puño helado aprieta mi corazón, que late desbocado porque te echa de menos. Tu presencia aquí estos dos días me ha dado un nuevo sorbo d evida. Gracias por venir, gracias por existir y querer estar a mi lado. Gracias, Sergio.
Te quiero.
Me siento vacía, de repente. Me falta algo, algo muy importante. Me faltas tú. Me siento muy sola.
A veces, creo que te sobrevaloro, pero es que sigo sin entender cómo una persona tan maravillosa quiere estar conmigo. No soy nada y, aún así, estás aquí, conmigo. Ahora mismo me inunda la angustia de no poder abrazarte, besarte o, simplemente, estar a tu lado.
Me haces sentir tantas cosas que creo que me voy a volver loca cualquier día. Pero es que cada segundo contigo es mi mayor regalo, cada sonrisa que dibujas en mis labios es un tesoro y cada brillo que provocas en mis ojos es un rayo de luz, cálido, hermoso, envolvente.
Y tantas veces me pregunto "¿Sentirá lo mismo que yo?" y tú mismo, como si pudieras escuchar mi silenciosa pregunta, me contestas. Y nunca lo haces con palabras, sino con hechos, con gestos, con miradas, con sonrisas. Pero cuando me miraste de esa manera tan intensa y me preguntaste "¿Qué haría yo sin ti?", encontré de repente tanto amor en tus ojos que sentía que me envolvía como una ola en el mar. Descrubría en tus ojos tal emoción, tal cariño, que sentía ganas de pegarme a mí misma por iditoa, por haber dudado un sólo segundo de tu amor. ¡Qué imbéciles llegamos a ser! No pude hacer otra cosa que besarte.
No sé durante cuánto tiempo más vamos a aguantarnos, pero ahora mismo mi habitación ya no huele a mí, sino a ti. ¿Y sabes qué? Que un puño helado aprieta mi corazón, que late desbocado porque te echa de menos. Tu presencia aquí estos dos días me ha dado un nuevo sorbo d evida. Gracias por venir, gracias por existir y querer estar a mi lado. Gracias, Sergio.
Te quiero.
miércoles, 21 de julio de 2010
Descanso.
Llevo algo de retraso en el blog. Tengo dos entradas escritas que quería publicar. Una de ellas es muy bonita y puede que muy mía. La otra la he escrito hoy mismo, en un momento bastante cercano a la depresión y cada vez que la leo me dan ganas de llorar y me doy miedo por ser capaz de pensar cosas así. Y si me da miedo a mí, no quiero ni imaginar la imagen que dará a los demás de mí. Una imagen que, por otro lado, no es la mía. Entonces, la que sí me gusta la espero publicar en breves y la otra, por ahora no.
Así pues, quiero decir que no voy a escribir en una temporada... Al menos hasta que se me pase este ataque depresivo que tengo.
En realidad, me apetece ser un poco egoísta y hablar un poco de mí.
Creía que me merecía un descanso pero según parece, mi vida se debe centrar en estudiar. Antes, ahora y después también. Sólo estudiar. Si acaso, me dejarían algunos días para estar a mi aire, lo justo de despejarme algo y lo justo para decirme "ya has tenido unos días para ti", que de hecho, es lo que han dicho hoy mismo.
¿Qué significado tiene la palabra vacaciones? Se supone que habría que tomárselo con cierta calma, ¿no? Pues parece ser que no. No lo entiendo. Llevo todo el año estudiando, currando. Es cierto que las cosas no han salido todo lo bien que debieran haber salido. Pero no es porque yo no lo haya intentado.
En fin, empiezo a aceptar que lo que me toca ahora es morir estudiando para que mis padres sean felices. Pues nada, vamos a ello. Ya habrá tiempo para despejarse, para respirar.
Estoy tan cansada de repente...
Así pues, quiero decir que no voy a escribir en una temporada... Al menos hasta que se me pase este ataque depresivo que tengo.
En realidad, me apetece ser un poco egoísta y hablar un poco de mí.
Creía que me merecía un descanso pero según parece, mi vida se debe centrar en estudiar. Antes, ahora y después también. Sólo estudiar. Si acaso, me dejarían algunos días para estar a mi aire, lo justo de despejarme algo y lo justo para decirme "ya has tenido unos días para ti", que de hecho, es lo que han dicho hoy mismo.
¿Qué significado tiene la palabra vacaciones? Se supone que habría que tomárselo con cierta calma, ¿no? Pues parece ser que no. No lo entiendo. Llevo todo el año estudiando, currando. Es cierto que las cosas no han salido todo lo bien que debieran haber salido. Pero no es porque yo no lo haya intentado.
En fin, empiezo a aceptar que lo que me toca ahora es morir estudiando para que mis padres sean felices. Pues nada, vamos a ello. Ya habrá tiempo para despejarse, para respirar.
Estoy tan cansada de repente...
sábado, 10 de julio de 2010
Noches de verano.
Las noches de verano pueden ser de muchas formas. He vivido muhas experiencias en los dos últimos años. Contaré algunas de ellas. Unas serán algo tristes y melancólicas, otras serán alegres y con cierta dosis de locura, bohemia e inspiración.
Comenzaré por recordar una muy reciente. Ocurrió hace apenas unos días y tuve el gustazo de compartirla con Pedro. Fue en Portugal, en el paseo marítimo de Fuseta, en un pequeño escenario, con una banda tocando jazz (que por cierto ahora mismo estoy escuchando porque lo grabé). Corría una suave brisa marina. Poco a poco la pequeña grada se iba llenando de gente. No sé aún explicar por qué, pero aquella situación me resultó completamente relajante e inspiradora. ¡Quién hubiera tenido un papel y unlápiz a mano! Era fantástico estar allí sentada, escuchando buena música con un buen amigo al lado. Me sentí totalmente feliz, tranquila, llena de paz. Estaba disfrutando casi tanto como los músicos. Fue genial. Y me encantó compartirla con Pedro, porque a veces para estar compenetrado/a con otra persona no es necesario hablar, sino sólo sonreír o compartir unos minutos especiales como aquellos. Gracias por acompañarme y compartirlos conmigo, Pedro. =)
Seguiré por la mayoría de mis noches del año pasado. Concretamente a partir de las 1 o as 2 de la madrugada. Me sentaba en mi escritorio, frente a mis apuntes de Matemáticas II, con el portátil en frente deleitándome con la música de Coldplay (en concreto con "Fix you"). Cuando empezaba a sentirme cansada, con mucho cuidado me levantaba de la silla sin hacer ruido, me sentaba un poco apretada en el aféizar de la ventana y miraba las estrellas, perdiéndome en ellas, ansiando volar, sintiéndome prisionera de una cárcel invisible y psicológica, echando de menos ser feliz. Era angustiosa esa situación, pero era hermosa a la vez. Cuando miraba las estrellas con los ojos empañados en lágrimas, me sentía tan frágil y especial que a veces creía que me iba a evaporar de allí y transformarme en alguna lejana estrella, desapareciendo para siempre. Sentía que no se iba a perder mucho y que podría así ser libre. Era mágio, bohemio, soñador. Como yo. No compartí esos momentos con nadie. Sólo con mi soledad. Mi soledad absoluta, mis lágrimas, mi desesperación y yo.
También el verano pasado solía salir con mis amigas algunas noches. No era cómodo. Hablaban de mil cosas que habían vivido juntas y en las que yo no había participado. Hacían planes futuros en los que yo no tenía un lugar. Yo estaba mal, pero ellas eran incapaces de verlo. Así que al final siempre acababa huyendo para escapar a mi mundo propio, en mi habitación rodeada de apuntes, oliendo a incienso y torturándome interiormente. Sin embargo hubo una noche muy especial. En la terraza de la piscina estaban proyectando un concierto de Coldplay del año 2003 (creo) en Toronto. Justo estaba ensimismada con mis pensamientos cuando escuché la canción mágica de mi verano del 2009. Era "Fix you". Fue la primera vez en mi vida que la escuché y me enamoré de ella. No sé por qué, pero me removió algo por dentro que me hizo sonreír a la vez que quería llorar. Me hacía sentir tan sola pero a la vez tan mágica que no podía reprimir mis emociones y no pude evitar esbozar una gran sonrisa. Mis amigos, por supuesto, no entendían nada. Pero yo no tenía ganas de explicárselo tampoco. Sabía que no lo iban a entender porque son muy diferentes a mí. Aún así, fue uno de los mejores momentos del verano pasado.
También me gustaría recordar (con una sonrisa en los labios) todas y cada una de las noches que me fuí a observar las estrellas con Rubén. Todas esas noches en las que, con la radio de fondo divagábamos sobre temas variados, incoherentes, inconexos, estúpidos, interesantes... Tantas cosas. Pero siempre conseguía hacerme sonreír. Fue una de las personas más importantes para mí en esos duros momentos. De hecho creo que fue la única persona capaz de ver dentro de mí y comprenderme perfectamente sin preguntar, sin reprocharme nada. Capaz de recoger mis lágrimas con sus dedos suavemente y transformarlas en una sonrisa. Me gustaba sentirme tan cómoda por fin en medio de mi soledad. Sentir que había alguien que sí estaba ahí física y psicológicamente a mi lado. Dándome apoyo, cariño, empujándome. Gracias por cada estrella observada y por cada sonrisa conseguida, Rubén. En aquellos momentos sabes que lo fuiste todo.
No puedo olvidar tampoco, hace un par de años, las noches que pasé también en la terraza de la piscina con mis amigos jugando a las cartas y bebiendo tintos de verano. Riéndonos, saliendo de fiesta, saliendo a caminar al atardecer, escuchando canciones juntos. Fueron momentos increíbles. No se podía ser más libre y feliz. Gracias a todos los que compartísteis aquel verano conmigo. Fué el mejor de muchos.
Por último, no podía dejar de describir mi situación actual. En una casa nueva, algo extraña aún, sola, en mi habitación (con puerta por fin), rodeada por un aura que es una mezcla entre lo hippie y lo oriental, con la suave brisa acariciando mi piel, escuchando la música que grabé del pequeño concierto en Portugal y Coldplay (una vez más, como siempre, para relajarme). Haciendo un balance de mí misma, de mi personalidad, de mis amigos, de mis miedos hacia este verano que comienza ya. Tengo ganas de volver a casa, de ver a mis amigos, de encerrarme de nuevo en mi mundo dentro de mi habitación, de disfrutar de mi familia. Pero a la vez tengo mucho miedo de echar de menos a la gente que tengo aquí en Cádiz, de no ser capaz de estudiar y disfrutar a la vez, de sentirme de nuevo sola, de que me pase lo que me pasó el verano pasado. Porque no sé si podría superarlo por segunda vez. Aún así, respiro hondo, susurro para mis adentros "Os quiero" a todos aquellos que me han hecho feliz en los últimos meses y decido seguir adelante siempre. Porque aunque me caiga, me siento apoyada por todos vosotros.
Quería aprovechar esta entrada para agradecer a Belén, David, Mae, Manu, Manolo, Pedro y especialmente a Sergio, el hecho de conoceros, de teneros ahí, de sentiros a mi lado, esa preocupación por mí, esa dedicación a hacer de cada momento que pasamos juntos algo inovidable. Gracias, de verdad. Especialmente agradezco al destino el hecho de poder haberos conocido mucho más durante nuestra estancia en Portugal, sobre todo a Manolo y a Pedro. Me habéis sorprendido mucho y muy gratamente.
Espero este verano poder tener muchas buenas experiencias, poder visitar mi Cádiz aunque sea unos días a finales de Julio y poder veros a los gaditanos (Pedro, Manolo y David), poder ser capaz de estudiar y seguir luchando por esto, poder hablar todos los días con Belén aunque sea cinco minutos, poder pasar todo el tiempo posible con Sergio, poder tomarme algo de vez en cuando con Rubén, poder formar parte de los planes de mis amigas, poder disfrutar de mi familia y poder, simplemente, ser feliz.
Comenzaré por recordar una muy reciente. Ocurrió hace apenas unos días y tuve el gustazo de compartirla con Pedro. Fue en Portugal, en el paseo marítimo de Fuseta, en un pequeño escenario, con una banda tocando jazz (que por cierto ahora mismo estoy escuchando porque lo grabé). Corría una suave brisa marina. Poco a poco la pequeña grada se iba llenando de gente. No sé aún explicar por qué, pero aquella situación me resultó completamente relajante e inspiradora. ¡Quién hubiera tenido un papel y unlápiz a mano! Era fantástico estar allí sentada, escuchando buena música con un buen amigo al lado. Me sentí totalmente feliz, tranquila, llena de paz. Estaba disfrutando casi tanto como los músicos. Fue genial. Y me encantó compartirla con Pedro, porque a veces para estar compenetrado/a con otra persona no es necesario hablar, sino sólo sonreír o compartir unos minutos especiales como aquellos. Gracias por acompañarme y compartirlos conmigo, Pedro. =)
Seguiré por la mayoría de mis noches del año pasado. Concretamente a partir de las 1 o as 2 de la madrugada. Me sentaba en mi escritorio, frente a mis apuntes de Matemáticas II, con el portátil en frente deleitándome con la música de Coldplay (en concreto con "Fix you"). Cuando empezaba a sentirme cansada, con mucho cuidado me levantaba de la silla sin hacer ruido, me sentaba un poco apretada en el aféizar de la ventana y miraba las estrellas, perdiéndome en ellas, ansiando volar, sintiéndome prisionera de una cárcel invisible y psicológica, echando de menos ser feliz. Era angustiosa esa situación, pero era hermosa a la vez. Cuando miraba las estrellas con los ojos empañados en lágrimas, me sentía tan frágil y especial que a veces creía que me iba a evaporar de allí y transformarme en alguna lejana estrella, desapareciendo para siempre. Sentía que no se iba a perder mucho y que podría así ser libre. Era mágio, bohemio, soñador. Como yo. No compartí esos momentos con nadie. Sólo con mi soledad. Mi soledad absoluta, mis lágrimas, mi desesperación y yo.
También el verano pasado solía salir con mis amigas algunas noches. No era cómodo. Hablaban de mil cosas que habían vivido juntas y en las que yo no había participado. Hacían planes futuros en los que yo no tenía un lugar. Yo estaba mal, pero ellas eran incapaces de verlo. Así que al final siempre acababa huyendo para escapar a mi mundo propio, en mi habitación rodeada de apuntes, oliendo a incienso y torturándome interiormente. Sin embargo hubo una noche muy especial. En la terraza de la piscina estaban proyectando un concierto de Coldplay del año 2003 (creo) en Toronto. Justo estaba ensimismada con mis pensamientos cuando escuché la canción mágica de mi verano del 2009. Era "Fix you". Fue la primera vez en mi vida que la escuché y me enamoré de ella. No sé por qué, pero me removió algo por dentro que me hizo sonreír a la vez que quería llorar. Me hacía sentir tan sola pero a la vez tan mágica que no podía reprimir mis emociones y no pude evitar esbozar una gran sonrisa. Mis amigos, por supuesto, no entendían nada. Pero yo no tenía ganas de explicárselo tampoco. Sabía que no lo iban a entender porque son muy diferentes a mí. Aún así, fue uno de los mejores momentos del verano pasado.
También me gustaría recordar (con una sonrisa en los labios) todas y cada una de las noches que me fuí a observar las estrellas con Rubén. Todas esas noches en las que, con la radio de fondo divagábamos sobre temas variados, incoherentes, inconexos, estúpidos, interesantes... Tantas cosas. Pero siempre conseguía hacerme sonreír. Fue una de las personas más importantes para mí en esos duros momentos. De hecho creo que fue la única persona capaz de ver dentro de mí y comprenderme perfectamente sin preguntar, sin reprocharme nada. Capaz de recoger mis lágrimas con sus dedos suavemente y transformarlas en una sonrisa. Me gustaba sentirme tan cómoda por fin en medio de mi soledad. Sentir que había alguien que sí estaba ahí física y psicológicamente a mi lado. Dándome apoyo, cariño, empujándome. Gracias por cada estrella observada y por cada sonrisa conseguida, Rubén. En aquellos momentos sabes que lo fuiste todo.
No puedo olvidar tampoco, hace un par de años, las noches que pasé también en la terraza de la piscina con mis amigos jugando a las cartas y bebiendo tintos de verano. Riéndonos, saliendo de fiesta, saliendo a caminar al atardecer, escuchando canciones juntos. Fueron momentos increíbles. No se podía ser más libre y feliz. Gracias a todos los que compartísteis aquel verano conmigo. Fué el mejor de muchos.
Por último, no podía dejar de describir mi situación actual. En una casa nueva, algo extraña aún, sola, en mi habitación (con puerta por fin), rodeada por un aura que es una mezcla entre lo hippie y lo oriental, con la suave brisa acariciando mi piel, escuchando la música que grabé del pequeño concierto en Portugal y Coldplay (una vez más, como siempre, para relajarme). Haciendo un balance de mí misma, de mi personalidad, de mis amigos, de mis miedos hacia este verano que comienza ya. Tengo ganas de volver a casa, de ver a mis amigos, de encerrarme de nuevo en mi mundo dentro de mi habitación, de disfrutar de mi familia. Pero a la vez tengo mucho miedo de echar de menos a la gente que tengo aquí en Cádiz, de no ser capaz de estudiar y disfrutar a la vez, de sentirme de nuevo sola, de que me pase lo que me pasó el verano pasado. Porque no sé si podría superarlo por segunda vez. Aún así, respiro hondo, susurro para mis adentros "Os quiero" a todos aquellos que me han hecho feliz en los últimos meses y decido seguir adelante siempre. Porque aunque me caiga, me siento apoyada por todos vosotros.
Quería aprovechar esta entrada para agradecer a Belén, David, Mae, Manu, Manolo, Pedro y especialmente a Sergio, el hecho de conoceros, de teneros ahí, de sentiros a mi lado, esa preocupación por mí, esa dedicación a hacer de cada momento que pasamos juntos algo inovidable. Gracias, de verdad. Especialmente agradezco al destino el hecho de poder haberos conocido mucho más durante nuestra estancia en Portugal, sobre todo a Manolo y a Pedro. Me habéis sorprendido mucho y muy gratamente.
Espero este verano poder tener muchas buenas experiencias, poder visitar mi Cádiz aunque sea unos días a finales de Julio y poder veros a los gaditanos (Pedro, Manolo y David), poder ser capaz de estudiar y seguir luchando por esto, poder hablar todos los días con Belén aunque sea cinco minutos, poder pasar todo el tiempo posible con Sergio, poder tomarme algo de vez en cuando con Rubén, poder formar parte de los planes de mis amigas, poder disfrutar de mi familia y poder, simplemente, ser feliz.
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